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Creencias falaces

Mito

El uso habitual de laxantes es beneficioso porque ayuda a que el colon siempre este libre de heces dañinas, en sano movimiento; además que ayudan a mantener un peso ideal.

Refutación

En personas sanas y que consumen fibra en su dieta, el uso de laxantes no es importante. El uso válido de los laxantes incluyen el mantenimiento de las heces blandas y evitar el estreñimiento (principalmente en personas de la tercera edad o con hernia). Se pueden recomendar para vaciar el colon antes de procedimientos quirúrgicos, radiológicos y endoscópicos en los que es conveniente vaciar el colon. Fuera de eso, no hay situación válida para el consumo de laxantes.

Estreñimiento

Las definiciones científicas se basan principalmente en el número de defecaciones; en casi todas las encuestas se observó que la frecuencia normal de defecación con una dieta occidental es cuando menos tres veces a la semana. Sin embargo, los pacientes utilizan el término estreñimiento no sólo para una disminución de la frecuencia sino también para dificultades en el inicio o la eliminación, la expulsión de heces duras o de volumen pequeño o una sensación de evacuación incompleta.

Según encuestas por cuestionarios, 25% de la población estadounidense, más comúnmente mujeres y personas de edad avanzada, se quejan de estreñimiento. Una encuesta de las defecaciones de adultos en Estados Unidos demostró que 18% de quienes respondieron utilizaba laxantes cuando menos una vez al mes, pero casi una tercera parte de los que los empleaban no tenía estreñimiento. Aproximadamente 2.5 millones anuales de visitas a médicos se atribuyen a estreñimiento.

El estreñimiento tiene muchas causas reversibles o secundarias que incluyen falta de fibra dietética, fármacos, alteraciones hormonales, trastornos neurógenos y enfermedades sistémicas. En casi todos los casos de estreñimiento crónico no se encuentra una causa específica. Hasta 60% de pacientes que presentan estreñimiento tendrá un tránsito normal del colon. Estos enfermos tienen síndrome de intestino irritable o definen el estreñimiento en términos diferentes a la frecuencia de defecaciones (cambios en la consistencia, esfuerzo excesivo o una sensación de evacuación incompleta).

En muchos casos, es posible corregir el estreñimiento adhiriéndose a una dieta abundante en fibra (20 a 30 gramos al día), un consumo adecuado de líquidos, hábitos de defecación y entrenamiento apropiados y evitar medicamentos que causan estreñimiento. Sin embargo, la asociación entre estreñimiento y consumo de líquidos o ejercicio no ha soportado el escrutinio científico. El estreñimiento relacionado con medicamentos suele corregirse utilizando fármacos alternativos cuando es posible, o ajustando las dosis.

Fibra y suplementos dietéticos

En circunstancias normales, el volumen, la suavidad y la hidratación de las heces dependen del contenido de fibra de la dieta. La fibra se define como la parte del alimento que resiste la digestión enzimática y llega en gran parte al colon sin modificarse. Las bacterias del colon fermentan la fibra en grados variables, según su naturaleza química y solubilidad en agua.

El salvado, el residuo que queda cuando se elabora la harina de cereales, contiene más de 40% de fibra dietética. El salvado de trigo, con su contenido alto de lignina, es más eficaz para incrementar el peso de las heces. Las frutas y las verduras contienen más pectina y hemicelulosas, que se fermentan con mayor facilidad y producen menos efecto en el tránsito fecal.

La cáscara de psyllium, derivada de la semilla de la hierba plantago (Plantago ovata: que se conoce como ispaghula o isabgol en muchas partes del mundo), es un componente de muchos productos comerciales para el estreñimiento. La cáscara de psyllium contiene un muciloide hidrofílico que se fermenta significativamente en el colon y origina un incremento de la masa bacteriana colónica.

Laxantes químicos

Existen en el mercado diversos medicamentos laxantes, como el Bisacodilo, el picosulfato de sodio y el sulfato de magnesio. La fenolftaleína, que aún se sigue vendiendo en México en farmacias homeopáticas, fue en alguna época el componente más popular de laxantes. Se suprimió del mercado en Estados Unidos por su posible carcinogenicidad. El picosulfato sódico (Anara) no se vende en Estados Unidos, pero es de venta libre, sin receta en México. En consecuencia, es posible que las dosis que se recomiendan en productos laxantes de venta libre no sean eficaces en algunos enfermos pero pueden causar cólicos y secreción excesiva de líquido en otros.

Peligros

Se ha comprobado que el uso prolongado y el abuso de los laxantes no solo no es beneficioso a la salud, si no que puede acarrear más problemas, muchos de ellos, serios.

Las personas tienen una noción errada acerca de la frecuencia, cantidad y consistencia de las defecaciones necesarias para la salud. Al menor indicio de no poder "hacer del baño", estas personas recurren inmediatamente al uso de laxantes.

Después del uso de un laxante para evacuar el intestino pueden pasar varios días antes de que el colon vuelva a tener sus movimientos normales. En el interim, las personas se convencen de que de nuevo padecen de constipación y vuelven a tomar su remedio favorito que apareció promocionado en la televisión.

Sumado a la perpetuación de la dependencia a las drogas de este tipo, la habituación a los laxantes son la base de problemas intestinales, a veces severos. La ingestión por largo tiempo de laxantes puede causar signos y síntomas que llevan a pensar en un problema gastrointestinal que lleve a una cirgugía innecesaria.

Además de perpetuar la dependencia a medicamentos, el hábito de laxantes puede conducir a pérdida excesiva de agua y electrólitos; es posible que ocurran otras enfermdades como aldosteronismo secundario esteatorrea (grasa en heces), otros problemas intestinales con pérdida de proteínas, hipoalbuminemia y osteomalacia debida a la pérdida excesiva de calcio por las heces.

Mitos

  • Laxantes para adelgazar. En los 80's y a mediados de los 90's se volvió popular emplear laxantes para adelgazar, en la creencia de que las evacuaciónes eliminarían el exceso de grasa de las comidas antes de ser absorbidas. Esta patraña no tiene sustentación cientifica. Lo que si se conoce es que muchas pacientes (pues la mayoría de los usuarios eran mujeres) terminaban hospitalizadas. Otras pocas simplemente fallecían por problemas derivados del consumo de los laxantes.
  • Laxantes para el dolor abdominal. Este uso erróneo de los laxantes es el más peligroso ya que un apéndice inflamado puede reventarse por el movimiento intestinal acelerado. La cantidad de fallecimientos por esta condición es alarmantemente alta.
  • Los laxantes evitan la autointoxicación. Existe la creencia falaz de que tener heces en el intestino por un tiempo mayor de los "permitido", puede causar que se formen sustancias dañinas que, al final, serán absorbidas por el cuerpo causando enfermedades severas. Esta no es más que una mentira que vende laxantes con una apreciación falsa. No existe ni un solo estudio que compruebe que las personas estreñidas puedan llegar a sufrir una autointoxicación.
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