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Oscillococcinum
Charlatan
Fraudes y charlatanería

El Oscillococcinum es la marca registrada de un supuesto medicamento homeopático utilizado tradicionalmente en el tratamiento sintomático de los estados gripales.

Descripción

El producto se presenta a la venta al público en envase unidosis de 1 gramo de glóbulos en caja de 6 o de 30 unidosis.[1]

Oscillococcinum es patentado y producido por Laboratoires Boiron. Se prepara como una dilución Korsakoviana (200K) de un extracto específico de hígado y corazón de pato. Para la preparación de las diluciones Korsakovianas (llamadas así por su diseñador: Semen Korsakov) se utiliza una máquina patentada totalmente automatizada diseñada para asegurar la reproducibilidad perfecta de las diluciones. Esta medicina homeopática es oficialmente reconocida en Italia y registrada en otros países como Francia, donde ha sido autorizada desde 1944, y se vende en más de 80 países de todo el mundo. Se utiliza para la prevención y el tratamiento de la gripe y los virus que causan síndromes de tipo gripal.[2]

Antecedentes

Oscillococcinum

El Oscillococcinum fue "descubierto" por el Dr. Joseph Roy (1891-1978), un médico francés que ayudó durante la pandemia de influenza española en 1917. Roy examinó la sangre de las víctimas de la influenza y se encontró un extraño microorganismo: una bacteria que consistía en dos esferas desiguales que realizaban un movimiento vibratorio rápido, de ahí el nombre de Oscillococcus (oscilar y esfera) y el porqué Roy los llamó “Oscillococcinum”. Así mismo, observó que cambiaban de tamaño. Podían hacerse grandes, o tan pequeños que no podían ser detectados al microscopio.

Posteriormente, cuando revisó la sangre y tumoraciones de pacientes con cáncer, Roy descubrió que allí también se encontraba el mismo tipo de bacterias. Investigando más, pudo ver que también estaban en las úlceras de pacientes con sífilis y en el pus de pacientes aquejados con gonorrrea.

Neisseria gonorrhoeae

Neisseria gonorrhoeae. Cortesía del Centro de Control de Enfermedades.

La sífilis es causada por una bacteria conocida como Treponema pallidum, que tiene forma de una espira enrollada, lo que le da un movimiento de rotación similar a un sacacorchos; en tanto que la gonorrea es causada por otra bacteria muy distinta: Neisseria gonorrhoeae, que es un gonococo, de forma esférica que se conoce como diplococo (que significa dos esferas).

Ahora bien, los oscillococcus aparecen también, según Roy, en las personas con eczema, reumatismo, paperas, sarampión y varicela. Cualquier cosa que el Dr. Roy haya visto a través de su microscopio, es seguro que no eran los agentes causales de estas enfermedades. Hoy se sabe que la influenza es producida por un virus, no una bacteria. Por otro lado, muchas afecciones reumáticas son enfermedades autoinmunes, por tanto, no son causadas ni por bacterias, ni por virus; el eczema y la mayoría de las formas de cáncer no son causadas por microbios. Las paperas y el sarampión sí son causadas por virus, que por su diminuto tamaño no pueden verse con los miscroscopios convencionales de principios del siglo XX (los microscopios electrónicos no serían diseñados sino hasta entrado 1925, 8 años después de que Roy hiciera su descubrimiento). Y finalmente, no hay microbiólogo o bacteriólogo que haya informado en revistas especializadas haber detectado tales bacterias oscilantes.

Oscillococcinum en cáncer

Roy pensó que había hecho un descubrimiento nuevo y emocionante que podría encaminarse hacia la cura para el cáncer. Incluso escribió un libro sobre eso.[3] En su tiempo, muchas personas dudaban de la idea de que cada enfermedad tiene su propia causa (como su propio microbio). Tales escépticos abrazaron el descubrimiento de Roy.

La enseñanza fundamental de Samuel Hahnemann (1775-1843) es que la enfermedad es una alteración de una supuesta “fuerza vital” y que estas no tienen una causa específica. Posiblemente los factores medioambientales pueden desempeñar un papel, pensó, y su idea era que la sarna y la sífilis eran factores de este tipo, a los que llamó 'miasmas'. Hahnemann publicó por primera vez sus opiniones en 1796. Hahnemann pensaba que las enfermedades se pueden curar si se le da al paciente una “enfermedad artificial” que produce las mismas alteraciones en la fuerza vital que la enfermedad real. La enfermedad artificial –de corta duración– expulsará a la enfermedad real y luego el paciente queda curado. Los medicamentos actúan entonces gracias a su poder espiritual y esta fuerza no física se puede transferir al alcohol, al agua o al azúcar de leche, por un proceso de dilución y agitación, al igual que el hierro puede magnétizarse frotándolo contra un imán. Hasta el día de hoy es un completo misterio el cómo llegó Hahnemann a estas conclusiones, para las que no existe absolutamente ninguna evidencia y son sencillamente las ocurrencias de una persona de apellido alemán en una época en que la medicina estaba en pañales.

Roy tomó las teorías de Hahnemann y pensó que su descubrimiento podría ser adaptado para tratar el cáncer de forma homeopática: bastaría con echar en una fuente una gran cantidad de oscillococos y después de hacer la dilución homeopática y tendríamos una panacea. Ahora bien, según las propias observaciones de Roy los oscillococos se encuentran prácticamente en cualquier parte, pero por razones que sólo el buen Dr. Roy manejaba decidió usar como fuente de estas bacterias (cuya existencia jamás fue confirmada) un pato criollo (Cairina moschata) que los cocineros franceses llaman canard de Barbarie y que utilizan para preparar pechuga de pato. Siguiendo las tradiciones no científicas de la homeopatía, Oscillococcinum es denominado en latín con el nombre equivocado, “Anas Barbariae, Hepatis et Cordis Extractum”, a pesar de que los patos Anas son muy diferentes de los patos Cairina. Así es, el Oscillococcinum es una dilución homeopática de una bacteria inexistente extraída de un pato equivocado.

Debe comentarse que el preparado de Anas barbariae no es un extracto bacteriano, ni un material viral, ni una toxina, aunque se le haya considerado como tal y asimilado a estos productos durante mucho tiempo. Se trata simplemente del autolisado aséptico de hígado y corazón del pato de Barbarie (considerado uno de los más importantes reservorios del virus gripal), el cual parece contener el microbio, el oscilococo.[4]

Preparación del producto

Desde 1925 la preparación ha cambiado poco -ya que hoy se emplean máquinas automatizadas para su elaboración: en un botella de un litro se vierte una mezcla de extracto pancreático y glucosa. A continuación, se decapita un Canard de Barbarie. Posteriormente, se colocan en un frasco 35 gramos de su hígado y 15 gramos de su corazón ¿Por qué el hígado? El doctor Roy escribió:

En la antigüedad se consideraba al hígado como el órgano del sufrimiento –incluso más importante que el corazón– lo que es una visión muy profunda, porque es el hígado el que regula las modificaciones patológicas de la sangre y también la calidad y energía de los latidos del corazón.

~Dr. Joseph Roy (1925)

Tal vez la tendencia francesa para llamar a cualquier forma de malestar una “crise de foie” (crisis biliar) también tuvo algo que ver con ello. Tras reposar 40 días en el frasco estéril, hígado y corazón se han autolisado asépticamente (desintegrado) y se an convertido en una especie de baba, que luego es “potenciada” con el método Korsakov, razón por la que las diluciones aparecen en el empaque con una letra K[5], o una CK[6].

Lo que hizo Korsakov (vaya a saber uno si por flojera o para ahorrar en frascos) fue agitar la dilución y botar todo el contenido del frasco, recuperando solo lo que quedaba adherido a las paredes. Ahí mismo agregaba más agua para hacer la siguiente dilución, asumiendo arbitrariamente que se trataba de una dilución 1:100.

El fabricante de Oscillococcinum (la transnacional francesa Boiron) utiliza “agua ultrapura” desde el primer paso. El Oscillococcinum se designa como “200K”, lo que significa que la cantidad original se somete a 200 diluciones Korsakov y el fluido resultante se utiliza para humedecer pequeñas bolas de azúcar (0.85 g de sacarosa y 0.15 gramos de lactosa). Algunos paquetes se han etiquetado “200CK” (“C” es la abreviatura de centesimal, lo que significa una dilución de 1 a 100, y “CK” es sinónimo de “centesimal Korsakoviana.”).

El buen doctor Roy pensó que su brebaje funcionaría contra el cáncer, la sífilis, la sarna y la tuberculosis –entre otras dolencias– pero Boiron sólo lo recomienda para estados gripales. En las farmacias, incluso las alópatas, el envase con 6 frascos cuesta entre 250 y 150 pesos mexicanos (unos 13 dólares) dependiendo de si está en oferta.

Refutación

Cientos de miles de personas compran este producto sin sentido. Se publicita en periódicos, radio, televisión e incluso en Youtube. Se recomienda para la prevención (una dosis por semana en la temporada de gripe) y como cura contra la gripe. Y, al contrario del uso homeopático clásico, uno tiene que engullir una dosis de 1 g, en lugar de tomar una sola bola de 5 mg como una dosis de por vida.

No hay ninguna razón lógica para creer que cualquier cosa que se encuentre en el hígado o en el corazón de un pato silvestre será un remedio eficaz contra la gripe (o cualquier otra cosa). Pero incluso suponiendo que sí hay alguna sustancia mágica contra la gripe en el hígado de un pato, lo ideal sería comer paté y no tomar Oscillococcinum, pues el proceso de fabricación garantiza que en el producto que venden en la farmacia no habrá nada más que agua y azúcar.

Aunque el mismo laboratorio Boiron menciona que si una mujer está embarazada o en período de lactancia, debe consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar un medicamento -se entiende (o quiere dar a entender que se trata de médico homeópata)-, en las tiendas Sanborns publicitan el Oscillococcinum con un producto que "lo puede tomar la mujer embarazada".[7]

Las leyes de la química indican que después de la dilución número 12, es poco probable que haya una sóla molécula de los órganos del pato presentes en la dilución. Por otra parte, en “200C” (o “200K” o “200 CK”) la concentración de la sustancia original sería 1 parte en 100200, que es un 1 seguido por 400 ceros. Ahora bien, un 1 seguido de 100 ceros se denomina gúgol (googol). El número estimado de partículas en el universo que podemos ver es un googol aproximadamente. Así que para que una de las moléculas originales esté presente en un contenedor de Oscillococcinum, la masa de ese contenedor tendría que ser alrededor de un googol a la googol de googol veces nuestro mundo, que sería incomprensiblemente mayor que el universo visible.[8]

Entonces, ¿cómo podría alguien concluir que el Oscilloccinum puede llegar a ser eficaz fuera del efecto placebo?[9]

Todavía existen opiniones contrastantes sobre la eficacia del Oscillococcinum y las afirmaciones de que es útil para la gripe, los resfriados de la temporada y las afecciones inflamatorias de las vías respiratorias. No existe apoyo de evidencia clínica y farmacológica y, por lo tanto, se necesitan más investigaciones para evaluar su supuesta eficacia en la gripe. Honestamente, la constante y alentadora venta de Oscillococcinum promueven que al Laboratorio fabricante no le importe tanto la gran cantidad de críticas por parte de la medicina basada en evidencia como la confianza de la gente. La gente parece confiar en la homeopatía como un enfoque eficaz gracias a rumores: esto provoca una actitud positiva que también puede promover una respuesta placebo. Sin embargo, incluso los medicamentos de homeopáticos, utilizados como placebo por los médicos, pueden causar daño potencial a los pacientes:[10] esto obviamente plantea una preocupación bioética.

Conclusión

¿Cuánta evidencia científica sobre Oscillococcinum existe en la literatura médica? Una consulta en Medline/PubMed sobre el término "Oscillococcinum" permite recuperar sólo 11 trabajos, de los cuales dos son meras observaciones, un porcentaje muy pequeño de la totalidad de los artículos que tratan con homeopatía (11/4789 = 0.23%). Un reciente metaanálisis de la British Homeopathic Association en Luton (Reino Unido) concluyó que "no hay suficientes pruebas para permitir conclusiones sólidas sobre el Oscillococcinum en la prevención o el tratamiento de la influenza y enfermedades similares a ésta".[11] En el metaanálisis se menciona que sus hallazgos no descartan la posibilidad de que el Oscillococcinum pueda tener algún impacto pero, dada la baja calidad de los estudios elegibles en esa investigación, la evidencia no es convincente. Parece claro que el Oscillococcinum no proporciona ningún beneficio adicional más allá del tercer día de tratamiento, y esto es consistente con el curso natural auto limitante de la enfermedad. No hay evidencia de daños clínicamente importantes. Como conclusión: No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los efectos de Oscillococcinum y placebo en la prevención de la enfermedad de tipo gripal.[12]

Es importante informar lo que el lector común podría sospechar cuando se reúne supuesta evidencia de algún efecto positivo o benéfico relacionado con el Oscillococcinum, y es que casi todo lo publicado fue gracias a un patrocinio directo de Laboratoires Boiron.[13]

Conclusión

El siguiente párrafo, que proviene de un artículo publicado en la revista U.S. News and World Report en 1996, subraya el absurdo y la especulación que sostienen a la industria homeopática:

"En algún lugar cerca de Lyon, Francia, en algún momento de este año, los funcionarios de la empresa farmacéutica francesa Boiron sacrificarán un pato solitario y extraerán su corazón y su hígado, no para apaciguar a los dioses sino para combatir la gripe. Los órganos se usarán para fabricar un medicamento contra la gripe de venta libre, llamado Oscillococcinum, que se venderá en todo el mundo. En un sentido monetario, este pato francés único puede ser el animal más caro del planeta, ya que un extracto de su corazón y su hígado constituye el único "ingrediente activo" en un remedio contra la gripe que se espera genere ventas de 20 millones de dólares o más. (Para las partes de pato, eso supera fácilmente al foie gras en términos de retorno de la inversión.) ¿Cómo puede Boiron afirmar que un pato beneficiará a tantas personas enfermas? Sencillo, porque el Oscillococcinum es un remedio homeopático, lo que significa que sus ingredientes activos están tan diluidos que prácticamente no existen en la preparación final. De hecho, el envase indica, con cierta audacia, que cada gramo de medicamento contiene 0.85 gramos de sacarosa y 0.15 gramos de lactosa, que son ambas formas de azúcar. En otras palabras, Oscillococcinum es una píldora de azúcar autodeclarada al 100 por ciento. ¿Remedios libres de ingredientes activos valorados en 20 millones de dólares derivados de un solo pato? Esta tiene que ser la máxima forma de charlatanería médica."[14]

Referencias y ligas externas

(Nota de la administración) Algunas ligas podrían estar rotas o algunos videos pueden haber sido eliminados.

  1. Boiron S.I.H. OSCILLOCOCCINUM Sistema respiratorio. Prospecto de producto. Vía: boiron.es.
  2. Luigi Alberto Marrari; Laurence Terzan & Gilles Chaufferin (2012) Oscillococcinum nel trattamento dell'influenza. Annali dell'Istituto Superiore di Sanità. Vol. 48, No. 1: 105-109; Roma. ISSN 0021-2571. DOI: 10.4415/ANN_12_01_17. (Declaración de Conflicto de Intereses: Los autores trabajan para los Laboratoires Boiron.)
  3. Joseph Roy (1925) Vers la connaissance et la guérison du cancer: vue nouvelle sur la constitution de la vie. (Hacia el Conocimiento y la Cura del Cáncer. Una nueva visión sobre la constitución de la vida). Aux éditions du Raisin. ASIN: B001BSOOFC
  4. Departamento Científico Iberhome. Anas Barbariae: Origen De La Cepa. Vía: abchomeopatia.com.
  5. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (2012) OSCILLOCOCCINUM Glóbulos. Fícha técnica. Vía: vademecum.es.
  6. Boiron Information Center. Oscillococcinum: Información del Medicamento. Vía: oscillo.com.
  7. Oscillococcinum (antigripal) Vía: sanborns.com.mx.
  8. Jan Willem Nienhuys (2003) The True Story of Oscillococcinum. Web HomeoWatch, Vía: homeowatch.org.
  9. León, Gabriel (2016) Todo Lo Que Debe Saber Sobre El Oscillococcinum. Se usó parte de los comentarios y la traducción de The True Story of Oscillococcinum de Jan Willem Nienhuys, Vía: elefectorayleigh.cl.
  10. Garattini S, Bertelé V, Banzi R. Placebo? No thanks, it might be bad for me! Eur J Clin Pharmacol 2013;69:711–4.
  11. Salvatore Chirumbolo (2013) Oscillococcinum: Misunderstanding or biased interest? European Journal of Internal Medicine. Volume 25, Issue 3, Pages e35–e36 (2014). DOI:10.1016/j.ejim.2013.10.011
  12. Mathie RT, Frye J, Fisher P. (2015) Homeopathic Oscillococcinum® for preventing and treating influenza and influenza-like illness. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015, Issue 1. Art. No.: CD001957. DOI: 10.1002/14651858.CD001957.pub6.
  13. Salvatore Chirumbolo (2013) More on the clinical usefulness of Oscillococcinum. European Journal of Internal Medicine. Volume 25, Issue 5, Page e67. DOI: 10.1016/j.ejim.2013.12.008
  14. Edzard Ernst & Simon Singh. «Trick or Treatment? Alternative Medicine on Trial». (2009) ISBN: 978-0552157629
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