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Se ha dado a llamar como la Psicofonía del Infierno a una grabación de cerca de diez minutos de duración que los autores del fraude consideran contiene sonidos de ultratumba o del Infierno mismo. Es más conocida, gracias al Internet, entre los hispano hablantes que entre el público de habla inglesa o de otros idiomas.

Antecedentes

Según la leyenda que se han inventado los autores alrededor de esta psicofonía, en noviembre de 1985, el charlatán Germán de Argumosa y unos amigos, dentro de los cuales se integraba un diplomático de nombre Juan (de cuarenta años de edad y spuestamente chileno), fueron de visita a la casa de una estrella de la farándula.

Según cuenta el mismo Argumosa, a petición del o los dueños de la casa, decidieron hacer una psicofonía. En el lugar se encontraban nueve testigos (o doce, según la fuente), y eran las 03:00 hrs de acuerdo con la versión de la historia.

Armados con una grabadora de cinta magnetofónica, dejaron el aparato en la biblioteca. Al cabo de un tiempo, regresaron a recoger y reproducir lo grabado y se dieron cuenta que la cinta captó cerca de diez minutos de una serie de sonidos considerados infernales. Ruidos de campanas, gritos y lamentos.

Argumosa

Germán de Argumosa.

Toda persona que que ha escuchado la psicofonía, ha dado su propia versión de lo que oye en aparencia: unos dicen que se escuchan golpes de yunque, que hay cerdos chillando, jabalíes comiéndose a otro animal, etc. Esto hace pensar en el fenómeno de la pareidolia, pero adaptada al sonido.

La versión completa de la psicofonía sólo se emitió en una sola ocasión en la emisora Radio Fortaleza, en el programa radial La Otra Frontera, en Noviembre de 1985, estando presente el propio Germán de Argumosa. En este programa tuvo a bien explicar cómo es que se logró la grabación, cuidándose de no revelar detalles. Lo que hizo de Argumosa fue reproducir la cinta en una grabadora portátil y acercar el micrófono a la bocina.

Es a partir de este momento en que empiezan las sospechas en lo concerniente al origen de la cinta, el cómo se grabó y el final que tuvo.

Los que se escucha en la grabación es una serie de sonidos chillantes, gritos de un hombre aparentemente siendo torturado (algo siempre presente en la imaginería de los castigos del Infierno), sonidos de campanas (con relación a la Iglesia católica, obviamente), sonidos como de restallidos, lamentos y voces profiriendo palabras.

Psicofonía de German de Argumosa (4 33) Subtitulado04:33

Psicofonía de German de Argumosa (4 33) Subtitulado

Se supone que es tan fuerte la temática que el mismo Argumosa decidió no volver a reproducir públicamente la grabación completa para evitar la posibilidad de que personas sensibles tuvieran problemas psicológicos. La grabación que se puede conseguir en Internet, dura solamente unos 50 segundos y es lo que se ha presentado en programas radiales de habla hispana. Cada vez que Argumosa presentaba el fragmento, advertía que si había alguien en la audiencia que fuera fácilmente susceptible, se abstuviera de seguir escuchando. De ese modo preparaba el terreno para continuar con el fraude y extender más la leyenda en torno a la grabación.

No solo Argumosa, sino otros promotores de supercherías como Iker Jiménez, director del programa pseudocientífico Cuarto Milenio, promovieron la leyenda de que un diplomático chileno, solo mencionado como Juan, falleció tres meses después de escuchar la grabación, sobre todo por la parte en la cinta donde supuestamente se oye una voz femenina decir "Te tengo Juan"; y una voz masculina decir "¡te matare!" y "Me ahogo". Argumosa agrandó más la leyenda, sobre todo, al incluir en la post historia que el médico que trató al tal Juan mencionó que había muerto de un paro cardíaco y que en sus últimos momentos, éste dijo: "Me ahogo, dénme agua". Con esto, los autores quieren darle aire de autenticidad ya que el mensaje fue, en "realidad", profético.

Las sospechas del fraude

Son muchas las circunstancias que hacen pensar que la cinta grabada fue creada para servir como aval de la existencia de fenómenos paranormales y que en verdad fue hecha de manera fraudulenta. De Argumosa siempre presentaba la grabación diciendo que lo hacía para que se tomara en serio y no un juego social.

El caso Juan

Fernando Zegers

Fernando Zegers Santa Cruz, embajador de Chile en Madrid.

Nunca se ha sabido si el tal Juan (si es que ese era su nombre real) era en verdad un diplomático (o ejecutivo de alto rango), ya que nadie se pone de acuerdo al cargo que ostentaba. Es increíble que no se la haya practicado la autopsia de ley, algo que debió hacerse ya que en Chile existía la posibilidad de que las autoridades exigieran un documento de defunción con la causa de muerte. Y más raro que los supuestos investigadores no hayan hecho pesquisas acerca de esto, ya que en todas las presentaciones y entrevistas, el evento de Juan es el que sobresale en los comentarios acerca de la cinta.

Ahora bien, en la época en que se grabó la supuesta psicofonía no hubo ningún Juan como embajador de Chile en España. El nombre del verdadero embajador es Fernando Zegers Santa Cruz quien tuvo ese cargo diplomático de 1985 a 1987.

Muchos de quienes defienden a Argumosa, mencionan que los sonidos difícilmente pudieran haberse mezclado en la grabación. Estos es ridículo de pensar ya que con la tecnología presente en el tiempo en que fue grabada (1985), ya existían los recursos materiales y financieros para lograr el efecto. De hecho, se puede notar en varias porciones de la cinta que el sonido está sobrepuesto del mismo modo que haría una persona grabando con un aparato los sonidos de altavoces de otros aparatos colocados a cierta distancia.

Dada su experiencia como conferencista y escritor, De Argumosa emplea las técnicas aprendidas en estos oficios para hacer presentaciones dramáticas de la cinta en programas de radio. Se notan las inflexiones de voz que usan los narradores profesionales de historias de terror de cine y televisión. De Argumosa sabe como manipular al oyente elevando y bajando la voz. Alarga las palabras para generar dramatismo y expectación.

Otra cosa sospechosa es que Argumosa solo permitió escuchar la grabación a sus amigos, todos pseudoinvestigadores de lo paranormal, pero jamás autorizó a verdaderos investigadores analizar la cinta con medios electrónicos modernos. No es tan errado pensar que esta leyenda no hubiera trascendido como lo hizo si investigadores e ingenieros de sonido independientes hubieran tenido en sus manos la cinta completa de la grabación y hayan podido escudriñar sus entrañas. Ninguna persona con una psicofonía que él mismo considera auténtica en una cinta no manipulada, dejaría pasar la oportunidad de permitir un análisis exhaustivo de la grabación. Incluso podría hacer un contrato, pedir a abogados y notarios para asegurar que la cinta no se perdiera, o fuera destruida por los científicos del sonido. Sin embargo, nada de eso se le "ocurrió" a Argumosa (u optó no hacerlo).

Es sospechoso también que esta grabación no fuera la primera que había hecho. Ya desde años antes había creado psicofonías, lo que hace pensar que fue refinando la técnica de grabación para volcar la experiencia en la psicofonía de Infierno.

Tras la muerte de Argumosa, los herederos mantuvieron oculta la cinta y no han permitido su reproducción pública. Tampoco han accedido a proporcionar la cinta para su estudio científico. Muchos aseguran que quizá, para este tiempo, la cinta se hubiera perdido o destruida por el tiempo.

Otra argumento de parte de los defensores a favor de Germán de Argumosa es que era imposible que haya sido objeto de una broma y que no podía nadie haber montado todo el teatro en el cuarto mientras él y los demás estaban en un cuarto cercano. Aquí es donde puede aplicarse la navaja de Occam: ¿Podría ser o no posible que alguien haya cambiado la cinta virgen por otra cinta con la grabación, ya preparada de antemano, de modo profesional?

Se ha dicho que De Argumosa era honesto y que jamás ha sacado provecho económico de la cinta. Este argumento se derrumba al saber que De Argumosa siempre estuvo interesado en que se considere a la parapsicobiofísica, como él quería rebautizar a la parapsicología, como una verdadera ciencia. Si la grabación era tomada como auténtica y, al no haber un resultado de análisis a la cinta que la refutara, entonces validaría su punto de que la parapsicología es ciencia académica y todos los eventos "estudiados" por esta, también serían verdaderos (efecto de la hipótesis irrefutable).

Se dice que Argumosa quiso ocultar la cinta más por lo terrible de los sonidos que por hacer negocio. La verdad es que Argumosa dejó plantada una semilla perniciosa. Sabía que se generaría una bola de nieve que aún causa estragos entre debatientes de hoy día. Gracias a su experiencia como escritor, supo generar en los oyentes la suspensión de la incredulidad.

Conclusiones

Tanto si el fraude fue perpetrado por De Argumosa y sus amigos, como si fue fraguado por él mismo con algún palero, o si fue objeto de una broma, esto es algo que no ha sido investigado de manera seria, y ninguno de los testigos del evento se ha pronunciado al respecto ahora que son casi 30 años del aniversario de su presentación pública. La verdad completa se la llevó De Argumosa a la tumba, no si antes dar instrucciones, de manera deshonesta, que no se volviera a reproducir al mundo, quizá previendo que era muy posible que pudiera refutarse, descubrirse el engaño y, por ende, la pérdida de su reputación.

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